lunes, 17 de mayo de 2010

Te presento a mi nuevo yo, Nan

Supongo que no hará falta que os aclare que mi nombre real no es Nan, aunque, ¿se tiene un nombre real? Lo dudo.
Yo, por ejemplo, tengo muchos nombres, a parte de los dos que me pusieron mis padres, tengo muchos nombres, pero vosotros, podéis llamarme, simplemente, Nan.
He de decir que este no es el primer blog que voy a hacer, y posiblemente no sea el último, pero es que al final, te hartas.
Yo había pensado que podía dedicar Almas Perdidas a los libros y al cine, así como a las series, aunque en estas soy menos experta, aunque oye, también se lo mio.
Tengo muchas ideas para este blog. Puede que os preguntéis, o puede que no, que qué quiere decir Lady Comandante, pues bien; todo el que haya leído Canción de hielo y fuego, de George R.R. Martin, (saga que pondré más adelante) sabrá más o menos por donde van los tiros. En dicho libro, existe un muro que separa todo lo que conocemos, de un bosque interminable repletito de salvajes y cosas que ni si quiera nos atrevemos a nombrar. Este muro es protegido por la Guardia de la Noche, que son comandados por el Lord Comandante. Son todos tíos, pero eso no es problema. Yo propongo algo, ¿os gustaría ser parte de la Guardia de la Noche, que protege el mundo de las Almas Perdidas? Por supuesto, yo sería vuestra Lady Comandante xD
Pues bien, para ser parte de la Guardia de la Noche solo hay que hacer una cosa muy sencillita; hacerse seguidor del blog, de forma que os pueda tener vigilados a todos.
Pero antes, tenéis que pronunciar un juramente, inquebrantable:

“—Escuchad mis palabras, sed testigos de mi juramento ...
La noche se avecina, ahora empieza mi guardia.
No terminará hasta el día de mi muerte.
No tomaré esposa, no poseeré tierras, no engendraré hijos.
No llevaré corona, no alcanzaré la gloria.
Viviré y moriré en mi puesto.
Soy la espada en la oscuridad.
Soy el vigilante del Muro.
Soy el fuego que arde contra el frío,
la luz que trae el amanecer,
el cuerno que despierta a los durmientes,
el escudo que defiende los reinos de los hombres.
Entrego mi vida y mi honor a la Guardia de la Noche,
durante esta noche y todas las que estén por venir.”

Pues bien, vosotros diréis, seáis quien seáis.